Salud

¿Qué  ocurre en el cuerpo cuando se deja de consumir azúcar? 

Los médicos sugieren sustituirla por endulzantes saludables

Históricamente el azúcar ha sido un elemento de cocina un tanto «satanizado», sobre todo cuando el objetivo es tener una alimentación sana, equilibrada y beneficios tanto para el organismo como para el cuerpo en lo que a apariencia física respecta.

Es común escuchar frases como «no le des azúcar a los niños», «no tomes este tipo de gaseosa porque contiene mucha azúcar», «disminuye el chocolate», o «prefiero el café sin añadidos»; todos con el denominador común de estar bien y saludable.

Cuando el consumo de azúcar es excesivo y está se aloja en el flujo sanguíneo, hace que el cuerpo presente complicaciones que a la larga derivan en la diabetes; enfermedad que trae consigo otros efectos secundarios como manchas en la piel y en el peor de los casos, dependencia total a la insulina.

«El azúcar en la sangre, también llamada «glucosa» es el azúcar principal que se encuentra en su sangre. Esta proviene de los alimentos que usted consume y es su principal fuente de energía. Su sangre lleva la glucosa a todas las células de su cuerpo para ser usada como energía»; explica MedlinePlus.

Ahora bien, hay azúcares naturales que no le hacen daño al cuerpo como sí lo hacen los añadidos que vienen en las golosinas sobre todo, en los pasteles de cumpleaños, la cerveza, los postres en general y algunos aderezos.

«Muchos alimentos con azúcares agregados a menudo aportan calorías sin nutrientes. Estos alimentos y bebidas con frecuencia se denominan calorías «vacías». Por lo contrario, los alimentos que contienen azúcares naturales (como las frutas) también incluyen vitaminas, minerales y fibra»; dice la fuente antes mencionada.

«El azúcar puede provocar en algunas personas brotes de acné y se puede constatar la mejoría al dejar de tomar alimentos azucarados. Por otro lado, los efectos a largo plazo del consumo de azúcar incluyen el envejecimiento prematuro porque el azúcar se adhiere a las proteínas en la sangre; formando nuevas moléculas, llamadas productos finales de glicación avanzada (GAF), que dañan el colágeno y la elastina, contribuyendo a la flacidez y las arrugas desactivando las enzimas antioxidantes naturales, dejando la piel más susceptible al daño solar»; explica la Dra. Paula Rosso, citada por Telva.com. 

Pero el azúcar es necesaria, lo malo es su exceso 

El azúcar en cantidades prudentes, suele ser considerada como el combustible del cerebro en lo que a cuestiones neurológicas respecta; y eso la hace necesaria para el cuerpo. Lo que se recomiendo en este caso es usarla de la manera más natural posible.

«No podría tolerar una bajada extrema del mismo, cuando esto sucede, por ejemplo, al tener un periodo muy largo de ayuno (de azúcar), el cerebro tiene capacidad de obtenerlo por otras vías de los azúcares de reserva y el cerebro con su buenísima memoria fisiológica necesitará reponer esa glucosa y provocará una necesidad compulsiva de comer dulce de aprovechamiento rápido, es decir azúcar, o alimentos que contengan gran cantidad, como bollos, dulces, helados, chuches, etc. Si me acostumbro a tener azúcar por vía rápida, se pierde la tolerancia a poder buscarla de las reservas o de los alimentos que demoran más en librar la glucosa en sangre, y es así cómo se genera este círculo vicioso»; plantea la nutricionista Claudia Guerrico, del portal web antes mencionado.