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¿Qué decía la verdadera carta de despedida de Kurt Cobain antes de su suicidio?

El cantante de Nirvana atravesaba por una fuerte depresión

Kurt Cobain perdió la vida hace 28 años, específicamente un 5 de abril; cuando decidió poner fin a su existencia con una sobredosis de heroína. Su cuerpo fue hallado a los tres días de haber quedado inerte, al interior de su vivienda ubicada en Seattle-Estados Unidos.

La partida física del icónico vocalista de la banda Nirvana, generó una inmensa conmoción no solo en el mundo del rock; sino en la industria musical a la cual le tocó ver ir al que era una estrella en los escenarios y prometía ascender aún más.

De hecho, muchos de los fans aún lloran el fallecimiento de este joven que con tan solo 27 años dejó todo un legado musical que a pesar de casi tres décadas, sigue vigente.

Cobain dejó una carta de despedida, gracias a la cual se supo que se trató de un suicidio. En el texto, el cantante se dirigió a Boddah, un personaje que según su familia, era su amigo imaginario de siempre. A él le contó la depresión en la que vivía pese a su vida llena de dinero, pero también de excesos.

«Cuando se apagan las luces antes del concierto y se oyen los gritos del público, a mí no me afectan como a Freddie Mercury, a quien parecía encantarle que el público le amase y adorase. Lo cual admiro y envidio muchísimo», se lee en uno de los extractos.

Cobain también expresó que escribía esas letras “hablando como el estúpido con gran experiencia que preferiría ser un charlatán infantil castrado, esta nota debería ser muy fácil de entender. Todo lo que me enseñaron en los cursos de punk rock que he ido siguiendo a lo largo de los años; desde mi primer contacto con la ética de la independencia y la vinculación con mi entorno ha resultado cierto. Ya hace demasiado tiempo que no me emociono ni escuchando ni creando música, ni tampoco escribiéndola, ni siquiera haciendo rock’n’roll. Me siento increíblemente culpable».

«A veces tengo la sensación de que tendría que fichar antes de subir al escenario. Lo he intentado todo para que eso no ocurriese. (Y sigo intentándolo, créeme Señor, pero no es suficiente). Soy consciente de que yo, nosotros, hemos influido y gustado a mucha gente. Debo ser uno de aquellos narcisistas que sólo aprecian las cosas cuando ya han ocurrido. Soy demasiado sencillo», agregó.

«Sólo hay bien en mí, y pienso que simplemente amo demasiado a la gente. Tanto, que eso me hace sentir jodidamente triste. El típico piscis triste, sensible, insatisfecho, ¡Dios mío! ¿Por qué no puedo disfrutar? ¡No lo sé! Tengo una mujer divina, llena de ambición y comprensión, y una hija que me recuerda mucho como había sido yo”, concluyó.