Salud

No ignorar los olores de tu cuerpo puede salvarte de una enfermedad

Los diagnósticos tempranos son ideales para que en dado caso, el tratamiento sea efectivo

El individuo promedio suele ignorar las señalas que manda el cuerpo, ya sea manchas, olores, sarpullidos, hinchazón o dolor. En ocasiones atribuyen estas situaciones a cuestiones propias de la cotidianidad, pasando por alto que en muchos casos, son las alertas automáticas que envía el organismo, para avisar que una revisión médica debe ser necesaria.

Hay que tener en cuenta que cualquiera que sea el escenario, en caso de tratarse de una enfermedad que comienza a atacar el cuerpo, el diagnóstico temprano es lo más ideal para que el tratamiento indicado sea efectivo. Bajo ningún concepto se debe requerir a la automedicación, pues esto podría resultar muy contraproducente.

Los olores que expende la orina, por ejemplo, dicen mucho de lo que puede estar ocurriendo en el sistema urinario. Se habla de que un «olor dulce» que persiste por días consecutivos y que se suma al ardor y dolor al evacuar, representa una infección que amerita de medicación inmediata.

MayoClinic explica en su portal web que «el olor de la orina se debe a la cantidad y concentración de los distintos residuos excretados por los riñones»; y que su variación puede avisar enfermedades como «cistitis (inflamación de la vejiga), deshidratación, cetoacidosis diabética, fístula enterovesical (conexión anormal de los intestinos y la vejiga), enfermedad de orina con olor a jarabe de arce (un trastorno genético que se manifiesta durante la infancia), un trastorno metabólico (un problema en la manera en la que el cuerpo convierte los alimentos que consumes en energía), diabetes de tipo 2 (sin control) e Infección de las vías urinarias».

Otra cosa importante a la cual prestar atención, es la sudoración que genera el llamado «mal olor corporal»; pues esto advierte una deficiencia de magnesio. El magnesio, según Health Information, es «un nutriente que el cuerpo necesita para mantenerse sano» y que «es importante para muchos procesos que realiza el cuerpo. Por ejemplo, regula la función de los músculos y el sistema nervioso, los niveles de azúcar en la sangre, y la presión sanguínea».

El mal olor en los pies a veces puede ser producto de la sudoración por altas temperaturas o exceso de actividad física, en ese caso se podría ser que es proceso natural del cuerpo. Pero cuando los olores en esa parte del cuerpo, se presentan aún y cuando se está siendo sedentario, podríamos estar hablando de una Hiperhidrosis.

Expertos definen la Hiperhidrosis como «una afección por la cual una persona suda demasiado y de manera impredecible. Las personas con hiperhidrosis pueden sudar incluso cuando la temperatura es fresca o cuando están en reposo».

Existe la hiperhidrosis primaria y la hiperhidrosis secundaria, que es cuando sus causas vienen siendo un efecto secundario de otra enfermedad y suele presentarle en otras partes del cuerpo distintas a los pies; sobre todo en la entrepierna, el cuello y las axilas.

«Las afecciones que causan hiperhidrosis secundaria incluyen: acromegalia, afecciones de ansiedad, cáncer, síndrome carcinoide, cierto abuso de medicamentos y sustancias, trastornos de control de la glucosa, enfermedades del corazón, como ataque cardíaco, hipertiroidismo, enfermedad pulmonar, menopausia, enfermedad de Parkinson, feocromocitoma (tumor de la glándula adrenal), lesión de la médula espinal, accidente cerebrovascular y tuberculosis u otras infecciones», dice MedinePlus.