Salud

Los problemas de salud que genera el exceso de cafeína

Muchas personas se hacen adictas a este elemento, sin saber lo que puede estar ocurriendo con su organismo

La cafeína es una sustancia cuyo sabor es un tanto amargo, y está presenta en más de 60 tipos de plantas en el mundo; que sirven para crear bebidas; entre ellas la más consumida de todas: el café. Se puede encontrar en nueces, en granos o en hojas de té y suele ser muy versátil.

Muchas personas consumen desde edades tempranas, una, dos y hasta tres tazas del café al día, algunos le añaden azúcar y otros lo toman de manera natural. Con el paso de los años y argumentando que lo hacen para mantenerse despiertos; puede volverse dependientes de esta bebida, sin imaginar que se hacen un daño a sí mismos. Otras personas utilizan la cafeína por el efecto diurético que pueda tener, ya que les resulta efectivo para atacar la retención de líquidos.

En un artículo titulado ‘La química en el café y sus efectos en la salud’, publicado por la Universidad Veracruzana, se lee que «el café puede tener acciones antioxidantes y antiinflamatorias. Los componentes principales que ejercen tales efectos son los compuestos fenólicos, cafeína, diterpenos, trigonelina y melanoidinas. Estos compuestos son más altos en las semillas de café verde, y junto con los taninos, lignanos y antocianinas determinan significativamente la calidad, el aroma y el sabor del café».

Efectos secundarios del consumo de cafeína

Ahora bien, fuente expertas en la materia como MedlinePlus, dicen que los efectos adversos del consumo (que no solo está en el café sino también en otras bebidas como los refrescos); son las actitudes como inquietud, temblores, insomnio, dolores de cabeza, mareos, ritmo cardíaco rápido o anormal, deshidratación y ansiedad.

También existe la cafeína sintética (hecha por el hombre), que se añade a algunos medicamentos, alimentos y bebidas. Por ejemplo, algunos analgésicos, medicamentos para el resfrío y medicamentos de venta libre para la concentración contienen cafeína sintética. Lo mismo con bebidas energéticas y productos para «aumentar la energía»; dice la fuente.

Así las cosas, el consumo de este elemento no se recomienda en mujeres gestantes, pues le pueden pasar un nivel importante de cafeína al bebé a través de la placenta, y lo mismo ocurre con la etapa de la lactancia. Deben evitarla también quienes padecen ansiedad, sufren de presión alta, están en edad infantil o de adolescencia, sufren de migraña o reflujo gastroesofágico.

Las porciones de cafeína que se pueden encontrar en los productos más consumidos, son las siguientes:

  • Café (150 ml) tostado y molido-instantáneo: 80-60 mg de cafeína/ración
  • Café descafeinado (150 ml) tanto tostado y molido como instantáneo: 3 mg de cafeína/ración
  • Té (150 ml): 40 mg de cafeína/ración
  • Cola (lata 330 ml): 30 mg de cafeína/ración
  • Chocolate en pastillas (50 g): 20 mg de cafeína/ración

En temas cardiovasculares, la Fundación Española del Corazón dice que «la cafeína produce un aumento de la presión arterial y la frecuencia cardiaca, por ello se aconseja limitar su ingesta en pacientes con enfermedades cardiovasculares y/o hipertensión. Además, según el EUFIC, un alto consumo de cafeína suele estar estrechamente vinculado a un consumo excesivo de café, el cual en muchas ocasiones va unido a otros factores que influyen en la posibilidad de desarrollar estas enfermedades, por ejemplo, el tabaco, la inactividad física, el consumo de grasas saturadas y el abuso de alcohol».