Salud

Las peores y más riesgosas dietas para adelgazar

Muchos son los trucos que emplean las personas para bajar de peso.

Muchos son los trucos que emplean las personas para bajar de peso, desde dietas que no funcionan para ese propósito como otras que ponen en riesgo la salud. Hoy en día perder peso se ha convertido para muchas personas en el gran premio de la lotería. Ante esto, cada día aparecen nuevas dietas que prometen ser revolucionarias y dan como un hecho consumado que cualquiera puede rebajar con solo proponérselo.

Dieta del pinchazo

Un fármaco inyectable es el número 1 de esta lista. Los expertos consideran que además de los efectos secundarios que puede tener la inyección de un inhibidor del apetito —como obstrucción intestinal, diabetes tipo II, infarto cardiaco o insuficiencia renal—, están los riesgos relacionados con los establecimientos que ofrecen este tratamiento. Muchas veces no tienen los permisos sanitarios necesarios o su personal no está debidamente calificado para colocar estas inyecciones.

Dieta keto

La dieta keto o cetogénica impone restricciones para el consumo de carbohidratos, al tiempo que se aumenta la ingesta de proteínas y grasas. Promete que se puede perder entre dos y tres kilos a la semana tras entrar en cetosis. Sin embargo, aunque en efecto sí se puede llegar a perder kilos rápidamente, puede tener consecuencias catastróficas en el organismo, desde dolores de cabeza hasta desmineralización ósea, pérdida de masa muscular, mal aliento, hipoglucemia, deshidratación y déficit de micronutrientes.

Dieta de los parches

Esta dieta no se centra en los alimentos a consumir. El protagonista sin discusión de este régimen son unos parches que prometen hacer perder entre cuatro y ocho kilos al mes. Se suelen colocar en el abdomen, cadera o muslos para atacar la grasa de manera local y activar el metabolismo. Tienen una duración de 24 horas tras las cuales deben ser sustituidos por otros. Además de no tener bases científicas, tiene el mismo riesgo que la dieta anterior, al no ser colocados los parches, en la mayoría de los casos, por profesionales de la salud.

Dieta disociada severa

Una dieta que no es nueva, pero que cada cierto tiempo se pone de nuevo en moda. Plantea la idea de no mezclar determinados alimentos en la dieta, argumentando que dificulta la digestión. No obstante, los expertos aseguran que es difícil de mantener y es común entre quienes la siguen el efecto rebote.

Consecuencias de las dietas restrictivas

Las personas en su afán de bajar de peso recuren al proceso de dieta, pero muchos lo hacen sin el debido conocimiento. Con el pasar del tiempo esto trae consigo fuertes consecuencias para la salud. Lo indispensable para tener un cuerpo saludable es comer de la manera más sana posible y tener la ayuda de un especialista. Según expertos los efectos negativos para la salud serían muchos y en esta recopilación le daremos a conocer que le podría ocurrir a su organismo si accede un proceso dietético sin la supervisión de un nutricionista.

1. Disminuyen la tasa metabólica

El cuerpo necesita energía (calorías) para llevar a cabo todas sus funciones sin tener consecuencias, desde los movimientos voluntarios hasta respirar, pensar, hacer latir el corazón, regeneración celular, etc. La velocidad y eficiencia con la que estos procesos se llevan a cabo puede definirse como nuestra tasa metabólica o requerimiento energético total. Cuando comprometo el consumo de energía total al hacer dietas muy bajas en calorías, el cuerpo activa mecanismos de defensa y comienza a disminuir su gasto energético. Por ejemplo, si mi cuerpo necesita 2000 kcal al día, pero yo solo le aporto 1000kcal, el cuerpo intentará gastar solo 1000 kcal.

2. Problemas gastrointestinales

Las dietas muy restrictivas eliminan de manera importante el consumo de comida en general, limitando el acceso a variedad de alimentos y suficientes nutrimentos. Esto provoca intolerancias que pueden sentirse como distensión abdominal, gases, acidez, estreñimiento.

3. Sensación de debilidad e irritabilidad.

Para poder llevar a cabo todas nuestras actividades, necesitamos comer suficiente energía, hidratos de carbono, proteínas y lípidos. Si le estamos aportando muy pocas calorías y nutrimentos al cuerpo es normal que no podamos pensar con claridad, ni tengamos vitalidad para movernos.