Salud

La verdad sobre las dietas de moda más populares

¿Saltearse comidas es una mala idea… o un arma secreta para adelgazar?

¿Saltearse comidas es una mala idea… o un arma secreta para adelgazar? ¿Deberías comer alimentos con un bajo o un alto contenido de grasas? Es probable que debas comer una menor cantidad de azúcar agregada, pero ¿deberías eliminarla por completo? Con tantas dietas de moda en competencia y, a menudo, contradictorias, puede ser difícil desenmarañar las exageraciones publicitarias para encontrar un plan de alimentación saludable que funcione para ti. Para descubrir la verdad, echa un vistazo a la evidencia que respalda cada uno de los siguientes cuatro estilos de alimentación cada vez más populares, según la Clínica Mayo, una entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación.

Whole30

Cómo funciona: no se permite azúcar, alcohol, granos, legumbres, lácteos ni dulces en general por 30 días. ¿Qué hay en el menú? Cantidades moderadas de carne, mariscos y huevos; abundancia de verduras; un poco de fruta; y grasas naturales como frutos secos y aguacate (palta). Se pueden consumir hierbas y especias.

Lo que se promete: podrás cambiar tus hábitos alimenticios y tus antojos. Además, los fundadores dicen que eliminar estos grupos de alimentos puede ayudar con varias molestias atribuidas a la sensibilidad a los alimentos, como los problemas de la piel, los problemas digestivos, la falta de energía y el dolor crónico.

Las ventajas: no hay dudas de que la Whole30 es estricta. Pero una lista clara de reglas que dicen lo que puedes y no puedes hacer les facilita a algunas personas poder seguirla (al menos por 30 días). Además, al ser cada vez más popular, es más fácil encontrar recetas y comidas. Dejar de comer colaciones y alimentos procesados como las papitas y las galletas saladas es parte del plan.

Las desventajas: aunque en Internet haya muchas historias de éxito anecdóticas, no hay evidencia científica de que existan beneficios de salud, particularmente a largo plazo. La mayoría de las personas retoman sus antiguos hábitos alimenticios después de terminar el desafío.

El veredicto de Mayo: no solo elimina alimentos que la mayoría de los estadounidenses deberían comer menos, como azúcares agregados, sino que también elimina alimentos saludables, como los granos, los lácteos y las legumbres. Un enfoque más sostenible: no elimines grupos de alimentos. Disfruta de la variedad, incluido el postre, siempre que sea ocasional.

Dieta cetogénica

En qué consiste: A comer tocino. Esta dieta con alto contenido de grasas y muy pocos carbohidratos, en general, consiste en consumir menos de 50 gramos de carbohidratos por día, el equivalente a menos de cuatro rodajas de pan.

Lo que promete: Obtener la mayoría de las calorías a partir de grasas fuerza al cuerpo a utilizar diferentes sistemas energéticos. En lugar de utilizar carbohidratos para obtener energía, el cuerpo quema grasas, y al hacerlo, ingresa en un estado denominado «cetosis».

Las ventajas: Si bien los mecanismos exactos no están claros, se cree que la cetosis ofrece beneficios que protegen el cerebro: Hasta la mitad de las personas con epilepsia presentaron menos convulsiones después de seguir la dieta. Además, las investigaciones iniciales sugieren que podría ser beneficiosa para el control del azúcar en sangre en las personas con diabetes. En un estudio futuro se analizará la dieta cetogénica como estrategia para el mantenimiento del peso.

Las desventajas: Si bien la investigación es interesante, hay muy poca evidencia que demuestre que este tipo de alimentación sea efectiva —o segura— a largo plazo para algo más que la epilepsia. Además, las dietas con muy poco contenido de carbohidratos tienden a tener tasas más elevadas de efectos secundarios, como estreñimiento, dolores de cabeza y mal aliento, entre otros. Y cumplir con los requisitos de la dieta implica suprimir muchos alimentos saludables, lo que dificulta satisfacer las necesidades de micronutrientes.