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En el Desafío The Box dos participantes quedaron en toples para celebrar la victoria

La audiencia las hizo tendencia en redes sociales

Porto y Emily, integrantes del equipo Gamma en el Desafío The Box, celebraron una de sus más recientes vitorias de una particular manera: quedando en toples ante las cámaras al lanzarse a la piscina. Las desafiantes, así como el resto de sus compañeros de casa, venían de un tiempo de mucha sequía de victoria.

Finalmente, pudieron fusionarse bien entre ellos en la prueba de aire y se quedaron con el anhelado primer lugar; lo que les permitió asegurar un ciclo con comida en la mesa y pudiendo sentenciar a una de las mujeres del otro equipo, lo que les dio un poco de ventaja en el juego.

Sin embargo, esa algarabía y júbilo por haber ganado, fue muy efímero; pues al día siguiente la sombra de la derrota les volvió a pisar los talones y terminaron con dos de sus miembros sentenciados al desafío a muerte. Esto no es un novedad, porque tanto los espectadores como los miembros del equipo, han dicho que en este momento son «el grupo más débil de la competencia» y que por eso el resto van en su contra.

La segunda ruptura de una grave en la historia del Desafío

El capítulo 32 del Desafío The Box, transmitido el pasado lunes, estuvo lleno de emociones; pues trascendió la infracción a una regla cometida por uno de los participantes, mismo que por órdenes de la producción y siguiendo las reglas del juego, quedó inmediatamente expulsado de la competencia, algo que generó un debate entre los espectadores.

Las cámaras del reality captaron el momento en el que Ossa, del equipo Beta y representante de Antioquia; consumió una proteína, la cual previamente había escondido en un cajón de la cocina, junto a un vaso de jugo. Esto estaba totalmente prohibido pues en el presente ciclo, su grupo perdió la prueba de Sentencia y Hambre, razón por la cual su obligación era aguantar hambre durante todo el ciclo.

De inmediato y tras la revisión de la infracción en tiempo real, Andrea Serna llegó a la casa Beta para revisar con sus propios ojos lo que estaba oculto. Todos los integrantes quedaron estupefactos, y no se explicaban lo que estaba ocurriendo; pues además la presentadora no soltó prenda solo ingresó a la casa de manera inesperada y dijo: «Quédense donde están». Luego salió con los tarros y expresó: «Eso era todo. Nos vemos ahora».

Las palabras de Serna generaron incertidumbre, miedo, temor y angustia. Ossa decidió contar la verdad a sus compañeros y aseguró que cayó en la tentación; asimismo manifestó su arrepentimiento y fue enfático al decir que no permitiría que su accionar afectara al equipo, ya que él asumiría toda la responsabilidad.

En la historia del Desafío, que ya tiene 18 años, esta es la segunda vez que un participante resulta expulsado. La primera ocurrió en la edición del año 2015, cuando el vallecaucano Alejandro Herrera corrió con la misma suerte de Ossa, pero por romper una regla distinta: la de no agresión al resto de los concursantes.