Salud

Emociones negativas causan dolencias en el cuerpo

Estudios explican que la mente y el cuerpo trabajan juntos por lo que la manera como el cerébro canaliza las emociones va a repercutir en la manera en la que el cuerpo controla el dolor.

En nuestro día a día experimentamos muchas emociones: miedo, alegría, tristeza, enfado, asco, curiosidad, admiración, sorpresa, culpa y seguridad; por mencionar algunas. Sin embargo, estas emociones repercuten de manera positiva o negativa en nuestro bienestar dependiendo su tipo, lo que puede conllevar a experimentar diversas dolencias en nuestro cuerpo.

En una publicación realizada por American Psychological Association, explican que emociones como el estrés
pueden provocar dolores musculares o de migraña debido a que los músculos se encuentran en estado de alerta, lo que los lleva a permanecer en constante tensión. Además, de otros padecimientos como aumento de la presión arterial y frecuencia respiratoria, fatiga y problemas para dormir.

Por otra parte, el dolor y las emociones representan una gran vinculación «el dolor puede causar depresión o empeorar la existente. La depresión también puede empeorar el dolor existente», explica el servicio de información de salud, Medline Plus. «La mente y el cuerpo trabajan juntos y no se pueden separar. La forma como la mente controla los pensamientos y las actitudes afecta la manera como su cuerpo controla el dolor, enfatizó.

Otra de las consecuencias por las emociones negativas, como la angustia o la preocupación, es el dolor de espalda. A su vez, que el miedo puede causar molestias en la zona del tronco. Esto debido a que «los humanos somos capaces de experimentar reacciones físicas debido a nuestras emociones», según un estudio realizado por la universidad de Aalto, en Finlandia.

Según el servicio de información en línea, provisto por la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, recomienda para las personas con dolor crónico la terapia cognitivo conductual, la cual sirve para «aprender cómo tener pensamientos positivos en vez de negativos, reducir el miedo al dolor, permitirse aceptar y manejar mejor el dolor, desarrollar un sentido de liberación con respecto a su dolor y participar en actividades que disfruta haciendo».

Por su parte, especialistas en el tema sugieren drenar todas las emociones y no permitir que estas nos agobien. De acuerdo a ello el blog Psicosoul, enmarca algunos ejercicios para mejor el bienestar. «Frena cualquier actividad que estés realizando, respira con atención, siente cómo entra y sale el aire por tu nariz, como baja por tu pecho y llega a tu abdomen, permítete sentir, Cómo estás, cómo te sientes, si cambiarías lo que estás experimentando y regresa a lo que estabas haciendo».

Ahora también, también se dice que puede ocurrir a la inversa, es decir que el dolor afecte el estado emocional y que incluso puede llegar a generar depresión. MayoClinic resalta en su portal web, que «el dolor y la depresión tienen una relación cercana. La depresión puede causar dolor — y el dolor puede causar depresión. A veces el dolor y la depresión crean un círculo vicioso en que el dolor empeora los síntomas de la depresión, y la depresión resultante empeora los síntomas del dolor».

La fuente también señala que «el dolor que incapacita puede causar autoestima baja por problemas con el trabajo o económicos, o la imposibilidad de participar en actividades sociales y pasatiempos».