Estilo de vida

¿Con qué frecuencia necesita un baño un bebé?

¿Te da nervios bañar a tu bebé recién nacido?

¿Te da nervios bañar a tu bebé recién nacido? Es posible que bañar a un bebé resbaladizo parezca una tarea intimidante al principio, pero con un poco de práctica, comenzarás a sentirte más cómodo a la hora del baño. Para comenzar, aprende la información básica para bañar al bebé.

De acuerdo con Mayo Clinic, no es necesario darle un baño todos los días a tu bebé recién nacido. Tres veces por semana puede ser suficiente hasta que el bebé tenga más movilidad. Bañarlo demasiado puede secarle la piel. Si eres rápida y minuciosa a la hora de cambiar los pañales y los baberos para bebés, ya estás limpiando las partes que necesitan atención: la cara, el cuello y el área del pañal. Entre un baño y otro, también puedes controlar los pliegues en la piel del bebé, lo que incluye los muslos, la ingle, las axilas y el mentón. Si hace falta, limpia estas zonas con un paño húmedo.

¿Es mejor bañar a mi bebé a la mañana o a la noche?

«Eso depende de ti. Elige un momento en que no estés apurado y cuando sea menos probable que te interrumpan. Algunos padres prefieren bañar a sus hijos por la mañana, cuando están despiertos. Otros, prefieren bañarlos por la noche para que se calmen, como un ritual para ir a dormir. Si bañas a tu bebé después de darle de comer, espera un poco hasta que haga la digestión«, asegura Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación.

En ese sentido, la American Academy of Pediatrics (Academia Estadounidense de Pediatría) recomienda los baños de esponja hasta que el muñón del cordón umbilical se caiga, lo que generalmente toma una semana o dos. Para darle un baño de esponja a tu bebé, necesitarás lo siguiente:

  • Un lugar cálido con una superficie plana. La encimera de la cocina o del baño, un cambiador o una cama firme son buenas opciones. Incluso una manta o una toalla sobre el suelo pueden servir. Recubre las superficies duras con una manta o toalla.
  • Una toalla, una manta suave o la alfombrilla del cambiador. Extiéndelo para acostar a tu bebé.
  • Una mano libre. Mantén siempre una mano sobre tu bebé. Si usas un cambiador, coloca también las correas de seguridad.
  • Un fregadero o un recipiente poco profundo para contener el agua. Llena el recipiente o fregadero con agua tibia. Controla la temperatura del agua con la mano para asegurar que no esté muy caliente.
  • Elementos básicos. Debes contar con un paño, una toalla (preferentemente con capucha), champú suave para bebé sin fragancia y jabón, toallitas húmedas para bebé, un pañal limpio y una muda de ropa.

Desviste a tu bebé y envuélvelo con una toalla. Acuesta a tu bebé boca arriba en el área preparada. Para que tu bebé esté a una temperatura agradable, destapa solo las partes del cuerpo que estés limpiando. Humedece el paño con agua tibia. Luego, escurre el exceso de agua y limpia el rostro del bebé. Límpiale los párpados, desde el extremo interno hasta el extremo externo del ojo, recomiendan los expertos.