Estilo de vida

Aprende a elaborar la lonchera más sana para tu hijo

Expertos dicen que la variedad de colores siempre debe estar en el plato

Si bien es cierto que una buena alimentación es ideal para todas las personas, hay que tener en cuenta que para los niños lo es aún más. Y es que de eso depende su crecimiento estable, el fortalecimiento de sus huesos y demás aspectos de los que padres y representantes deben ser cuidados.

Su edad e inocencia hacen que ellos mismos, en la mayoría de los casos, sean apáticos a la comida sana y apunten toda su preferencia a los dulces o comida chatarra. Es entonces cuando entra en juego el papel de los mayores, quienes con autoridad, pero a la vez con buena pedagogía, deben llevarlos a un régimen alimenticio balanceado.

Cinfa Salud dice en su portal web que «una alimentación saludable provee al niño y al adolescente de todos los nutrientes esenciales para un correcto crecimiento –los huesos y músculos se desarrollan fuertes y sanos-. Previene dolencias típicas de esta edad -como la anemia ferropénica, la desnutrición o el estreñimiento-, y disminuye el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares».

Añade que «una dieta equilibrada y variada resulta también fundamental para mantener el equilibrio de la flora bacteriana y reforzar el sistema inmunológico de cualquier persona; y más en los niños. Asimismo, contribuye a mantener las defensas altas ayuda a prevenir y combatir los resfriados, gripes y otras infecciones, que con tanta facilidad se contagian en guarderías, escuelas infantiles y centros escolares».

¿Cómo crear la lonchera perfecta?

Sabiendo lo antes expuesto, la pregunta es cómo garantizar una buena alimentación en los niños cuando ellos no están en casa, y la respuesta -al menos para cuando van al colegio- es elaborar una muy buena lonchera que les permita seguir recibiendo todos los nutrientes que necesitan.

Desde el punto de vista pedagógico, expertos recomiendan que los alimentos puestos en el plato de los más pequeños de la casa, aporten mucho color. Esto hará que la comida les resulte atractiva y que se interesen en consumirla sin necesidad de presionarlos o persuadirlos.

Ahora bien, en cuanto a la composición, Mayoclinic recomienda textualmente utilizar lo siguiente:

  • Proteínas. Escoge mariscos, carnes sin grasa y de ave, huevos, frijoles, guisantes, productos de soja, y frutos secos y semillas sin sal.
  • Frutas. Alienta a tu hijo a comer diferentes frutas, ya sean frescas, enlatadas, congeladas o secas, en vez de jugo de frutas. Si tu hijo bebe jugo, asegúrate de que sea 100 % jugo sin azúcar añadida y limita sus porciones.
  • Verduras. Sirve una variedad de verduras, ya sean frescas, enlatadas, congeladas o secas. Cada semana, trata de ofrecer una gran variedad de verduras, incluidas las de color verde oscuro, rojo y naranja, frijoles y guisantes, almidonadas y otras.
  • Granos. Escoge los granos integrales, como pan integral, avena, palomitas, quinua y arroz integral o silvestre. Limita los granos refinados, como pan, fideos y arroz blancos.
  • Lácteos. Alienta a tu hijo a comer y beber productos lácteos descremados o con bajo contenido de grasa, como la leche, el yogurt, el queso o las bebidas de soja fortificadas.